Hola chatungos!!!!! Les voy a contar unas cositas!!!!! Pónganse las gafas que vamos a empezar:
Balkanarama es el nombre de una fiesta que se celebra en el club Studio 24 cada cierto tiempo. La fiesta empieza con algunos pinchadiscos que amenizan la tarde y acaba con un concierto en vivo. El nombre de la fiesta hace alusión a que toda la música que se reproduce e interpreta es música balcánica (algo así como ska-judío-folclórico con pinceladas greco-turcas. Clarito, no?) Pues se da el caso de que a dicha fiesta acudimos mis amigos, mi "sexapil" y yo en busca de nuevas sensaciones cachondistico-culturales (Lo que a mi me gusta, vamos!!! El enriquecimiento de la mente a través del jolgorio y el intercambio cultural de números de teléfono y fluidos variados). Ya en la cola para entrar al Studio 24 se dejaba notar mi magnetismo cuando, ni corta ni ciega, una sueca se puso a hablar conmigo. Así pues la cola nos condujo al interior de la sala, y allí, nada mas entrar, nos ofrecieron un chupito gratis de "dschsdeuwuijoska" casero, que no pudimos rechazar. Curiosamente el "dschsdeuwuijoska" sabia a "dschsdeuwuijoska" (la traducción literal vendría a ser algo así como "rayos"), pero... y lo calentito que nos dejó, eh??! Después del enjuague bucal nos dirigimos todos al unísono hacia la barra, no porque seamos unos borrachos, sino para pedir una cerveza con la que poder quitarnos el mal sabor de boca del "dschsdeuwuijoska". El siguiente paso fue colocarnos estratégicamente (en todos los sentidos), de modo que pudiéramos ver el escenario con claridad, y solo un escenario y una banda, puesto que no actuaban más bandas y queríamos ver a "La Orquesta del Sol" y no a "La La Orquesta Orquesta del del Sol Sol". (No se si me explico!) Ahora bien, cuando llegamos y nos posicionamos no había sino cuatro pelagatos a nuestro alrededor, pero poco a poco la muchedumbre nos fue rodeando y apretujando hasta alcanzar la situación un semblante carnavalesco. Esto significa dos cosas: periquitas y cuerpos sudorosos!!!!!! En tal situación y habiéndome percatado de la presencia de una pequeña joven de atractivo estelar y fisonomía hispánica, no tuve mas remedio que "revolotiarla" dejando mis encantos fluir, echándole miradas de tigre y sonrisas de oso panda. Tras varias miradas y algunos revoloteos, me acerqué a su oído y le susurré: "Te vi a meter por tos los gujeros, jacaaaa, que eres una jacaaa!"... hummm, no, creo que esto sólo lo pensé!!! El hecho es que comencé con ella una interesante conversación. Aunque hablaba español con fluidez, resultó ser que la chica era polaca... y madre mía, que estupendísima que estaba!!! Mientras tanto, otras dos muchachas me "revolotiaban" a mí. Cosa ésta poco sorprendente si tenemos en cuenta mi atractivo natural y la falta de espacio. Así pues, me había fijado un objetivo para la noche: bailar la lambada a ritmo de música balcánica con la chati polaca. Entre idas y venidas a la barra, una nueva e interesante individua apareció en escena, y como bien aprendí en Agrícolas, de una semilla sólo sale una planta, así que me dispuse a sembrar una segunda semilla. La jugada estaba clara: botar desprendiendo "sexapil" y tantear y, o tontear a tontas y a locas a la vez que encelar a las mocitas intentando discernir alguna muestra de interés por su parte. Y poco a poco la balanza se inclinó hacia la candidata numero dos: "La Inglesita" (que viene del inglés y no de las ingles). Se preguntarán por qué me decanté por la segunda, que no era tan espectacular como la primera (nooooo, no era fea), y no por la primera, que era más espectacular que la segunda. Pues simple y llanamente porque la primera parecía estar muy solicitada y pasar de mi "culamen", mientras que la segunda se percibía receptiva. Que si un bailito por aquí, que si una charlita por allá... Y entonces llegó el momento! Ella se disponía a ir a la barra a pedirse un vasito de agua. Yo, que soy muy avispado, la acompañé. Entonces, sedientos como estábamos, nos tomamos un vasito de agua entre los dos, lo cual dio paso a mi momento de galán tipo Paul Newman, y allí, junto a la barra, le propiné un ósculo cándido a la par que tórrido. Todo apuntaba a que esa noche las campanas repicarían en mi honor. Volvimos a la pista. Bailamos. Esta vez más apasionadamente, regalándonos un arrumaco entre giro y giro, una mirada pícara entre paso y paso... El concierto se acercaba a su fin y el desenlace de la noche se aproximaba. Fue en aquel preciso instante, cuando La Inglesita me hizo "la jugada de Carmela"!!!! Desde entonces resuenan en mi cabeza las sabias palabras de Mecano: "
Si la tía está de vicio, acompáñala al servicio; No seas acomodaticio, acompáñala al servicio; Cuando veas que hay bullicio, acompáñala al servicio; En tu propio beneficio, acompáñala al servicio; Cuando te haga algún extraño, acompáñala hasta el baño; Cuando veas merodeo, acompáñala al aseo; Si le chirría el cojinete, acompáñala al retrete". Sí, mis torreznos churruscados! Se fue al baño y nunca volvió. Habrá sido porque además de la mirada de tigre también tenia el olor y la camiseta empapada de sudor? Yo creí que eso las excitaba!!! En fin... para preguntas como esta y qué hay después de la muerte no hay respuestas sino opiniones... aunque unas puedan ser mas convincentes que otras!!
Pocos días después del Balkanarama, cogí un avión para ir a París. Allí me esperaban cuatro de las sirenas de Gran Canaxos. Antes de salir de casa para tomar el avión, llevé a cabo un plan que había estado meditando minuciosamente. Para ello, los días previos al viaje había seleccionado con cuidado aquello que comía, hasta que por fin, en la nevera solo quedó
una cosa. Una cosa que sería mi desayuno el día señalado. Un desayuno de campeón sin Cola~Cao. Llegado el momento, abrí la nevera, saqué mi desayuno y me lo preparé con esmero: vuelta y vuelta en la sartén. Todo ser humano que se precie debería comerse alguna vez una morcilla pa' desayunar. Así!!! Sin pan ni nada!!! Una morcilla en todo su esplendor y longitud acompañada de un vaso de agua!!!!! Porque no tenía vino, que si no...!!! Bueno... pues el avión aterrizó
en el aeropuerto Charles de Gaulle. Directamente, del avión me fui a coger un tren. Una vez en el tren, le envié un mensaje a una de las niñas para avisarlas de que en breve me reuniría con ellas. Sin embargo, poco antes de llegar a la parada en la que me tenía que bajar, oí unas voces que hablaban en perfecto castellano, y a medida que se acercaban pude reconocerlas. Eran ellas, las sirenas. Cuando las tuve a mi altura, eché una miradita de reojo y... me hice el "longui" y las dejé pasar de largo para que no me montaran un numerito en mitad del tren nada más llegar. Poco después, coincidimos en el andén, donde me explicaron que habían recorrido el tren de punta a punta en mi busca... Si ellas supieran!!!! De aquí nos fuimos a la residencia. La residencia es algo así como una cárcel, pero en la que tú
tienes la llave de tu celda. Hay laaaaargos corredores con puertas numeradas a ambos lados. Cada habitación es un suspiro y los baños y cocinas son comunes.
Así pues, la primera noche en París nos fuimos a una discoteca, a una fiesta de Erasmus. Poco hay destacable de esta noche. Bailoteamos, bebimos, invité a un mexicano que conocí en la barra a una cerveza de cinco euros, una de las niñas se besuqueó con un negrata... Para dormir fui desterrado a una habitación en el tercer piso, mientras las sirenas dormían todas juntas en la planta baja. La soledad me hizo añorar la compañía de algún amigo con quien poder compartir la experiencia y las batallitas que se hubieran podido originar. Los días que siguieron, con las sirenas subí a la Torre Eiffel, recorrí las calles de Monmartre, tomé cerveza en el café Les Deux Moulins (el de Amélie), visité Versalles, anduve por el Moulin Rouge, vi películas, comí pizza y crepe, hablé de sexo, practiqué el francés (hablado y escrito), fui a un sex-shop y muchas cosas más... pero siempre eché de menos un cómplice. Viéndolas a ellas, su unidad, su mágica conexión, sentí la extremidad fantasma del mutilado. Y para hacer mayor mi nostalgia, la Princesa de las sirenas, cuyos ojos fueron una vez estrellas verdes que refulgían al mirarme, ahora me miraba con ojos que no eran m
ás que ojos. No obstante, he de decir que lo pas
é bien. El espíritu de La Bohemia, invisible y acumulativo como los rayos X, latente, fencund
ó mi alma que dormitaba. Pero como cualquier embarazada, no me percat
é de mi estado de gracia hasta pasado algún tiempo. No mucho...
Nuevamente en el aeropuerto, con el ánimo de quien regresa a la rutina,me disponía a tomar el avión de vuelta a Edimburgo. En mi cabeza circulaban imágenes de París y sonaba el acordeón del músico ambulante. Entonces una joven se sentó a mi lado en el salón de la puerta de embarque. Era una muchacha muy atractiva, mas o menos de mi estatura, con gafas. Le ech
é una miradita, primero de reojo, después má
s directamente. Ella también me miró
. De repente comencé a notar algo en mi interior. Era como si un ser hubiera estado hibernando por mucho tiempo dentro de mí y ahora comenzara a desperezarse. Instantaneamente la mú
sica del acordeón
paró
de sonar en mi cabeza. Ahora só
lo escuchaba los ruidos del saló
n, de las cosas que me rodeaban, y en mi cabeza una voz que decía: "Soy yo. He vuelto. Me alegro de verte". Entonces la chica se levantó
de su asiento y me dijo en francés: "Te importa echarle un ojo a mis maletas, vuelvo enseguida". Sin dudar lo má
s minimo le dije que sí. La voz en mi cabeza volvió
a hablar: "Bienvenido de vuelta, poeta. Poeta?!! O lo que tú
quieras! Sí, lo que yo quiera". Un bosquejo de sonrisa se plasmó
en mi cara. Como el lagarto que se desprende de la piel muerta para seguir creciendo, así me desprendí yo de la introversió
n, la nostalgia y la desidia que se había aferrado a mí por largo tiempo. Y así, crecido tras mi renacimiento "expresivoextraversionista", me encontró
la joven atractiva cuando volvió
a sentarse a mi lado. Habiendo cuidado su equipaje, tuve la excusa perfecta para usar el francés con vocablos y giros exó
tico
s (chapurrear segú
n la RAE) y entablar una conversacion con la chica. Seguimos charlando mientras ibamos hacia el avió
n, y a mitad de camino otra francesa se unió
a la conversació
n. En ese momento fue cuando yo la abandoné. Una cosa son los vocablos y los giros exó
ticos del idioma y otra muy distinta la monotonía de la correcció
n!!!!! Quita quita!!! Qué aburrimiento!!! Así que las dejé que alegaran, hasta que una vez dentro del aeroplano, pizpireto y vivaracho, les dije que se sentaran a mi lado. Luego las dejé que siguieran alegando... Para abreviar les diré que conseguí intercambiar teléfonos con ambas. No les voy a contar las técnicas sofisticadas que usé para ello (algunos no lo entenderían y además podría tomarme mucho tiempo), pero cre
anme si les digo que fueron varias, distintas y hasta de galán tipo "te llevo la maleta"!!
Un par de semanas después, vinieron de visita a Mordor unas amigas. Una de ellas, compañera mía de agrícolas que había venido a visitar a su mejor amiga en Inglaterra, a su vez amiga mía a la cual conocí en Edimburgo sin saber que era amiga de la otra (sí, no??!!!!). Pues con ellas vinieron tres amigos m
ás: un chico y dos chicas. Las chicas viven en Inglaterra donde mi amiga, y el chico vino a visitar a una de las chicas (todo bien, no? Clarito!). Pues de las dos chicas, la que no era amiga del chico, esta casada (bien!). Pues como cada vez que viene una visita, quedamos e hicimos lo que es menester y salimos de turisteo-copeteo-papeo. Y ocurr
ía aquel d
ía que era s
ábado, que Escocia se enfrentaba a Nueva Zelanda en un partido de rugby y el chico lo queria ver al m
ás puro estilo escoc
és (esto es en un "pub" bebiendo "pints", que total, si cambias pub por bar y pints por cervezas te queda como si lo vieras en Espa
ña... para algunos en su propia casa!!). Ahora bien, la hora del partido se acercaba y las ganas de caminar se hab
ían acabado, de modo que nos metimos en un barito acogedor, chiquito, coqueto y no repleto de gente en el que iban a poner el partido. Nos pedimos unas cervezas y nos sentamos en una mesa. En la barra hab
ía un grupo de escoceses tambi
én dispuestos a disfrutar del rugby. No s
é si lo disfrutaron m
ás o menos que nosotros... Con nosotros hab
ía una chica escocesa, pero no es muy aficionada al rugby... Y Escocia perdió, as
í que a lo mejor lo disfrutaron menos... Aunque a lo mejor lo disfrutaron m
ás, porque como jugaba su pa
ís y a nosotros nos daba igual quien ganara... Adem
ás el rugby tampoco nos hac
ía una ilusión especial a ninguno... Entonces tal vez lo disfrutaron m
ás que nosotros aunque perdieron... O lo disfrutaron menos porque lo vieron por la tele y nosotros (el chico y yo) lo vimos en el estadio?!!! hihihihihi S
í, mis perracos perraquetes. Mientras est
ábamos sentados a la mesa del bar, uno de los "mordorianos" se acercó y nos regaló dos entradas. Dos entradas de cincuenta libras cada una. Nos explicó que estaban de despedida de soltero, que por eso no iban y que era mejor que alguien aprovechara las entradas. Tras unos momentos de duda e incredulidad, el otro chico y yo agarramos las entradas y salimos a buscar un taxi. En veintipocos minutos llegamos al estadio. Ya dentro del estadio nos dirigimos a nuestras localidades, pero antes, a trav
és de un portón enorme que daba de lleno al campo, en el mismo plano, disfrutamos la "Haka Maor
í" de los neozelandeses. Para quien no sepa lo que es, la Haka es lo que Cantinflas vendr
ía a definir como "un baile asustoso que los hombretones... (tan grandotes!! pues mire usted si son grandes que si los abrasas los pellizcas)... pues eso...!! que los hombretotes le danzan a los individuos representativos de la oposición!!!!! Y visto esto, nos fuimos a comprar unas garimbitas pa' pasar el encuentro frescos. Tras la paliza recibida por Escocia, nos volvimos a reunir con las chicas. Y de un bar fuimos a otro, hasta que por fin terminamos en una minidiscoteca. Una vez m
ás mi "sexapil" se disparó incontrolable! Mientras bromeaba y bailaba con la joven casada, me percat
é de que ella, sin remedio, se ve
ía atrapada por mis encantos viriles. Me contaba cosas
íntimas y me halaba de la mano pa' que la acompa
ñara a fumar... Y yo no fumo!!!!!!! Me resist
ía a caer en la tentación, pero mi mente sucia me jugaba malas pasadas...!!!
La música hab
ía cesado y era momento de marcharse a casa... pero "a que caaaasa?" dec
ía otra vez una voz en mi cabeza. Ya en la calle, con la mente difusa, a punto de ceder... que co
ño! a la mieeeeeerda!!!!! Y en ese momento, quien sabe si por fortuna o infortunio, nuestra patrulla de amigos vino en su rescate y se la llevó sana y salva a su hostalito.
Para finalizar, les contar
é que he conducido un coche brit
ánico por primera vez. No corr
í demasiado peligro, porque lo hice por dentro del castillo de Edimburgo, sin tr
áfico... ...iba cargado de cosas, eso s
í... ...es que era una furgoneta... ...y sin cristales atr
ás, as
í que tuve que guiarme sólo por los retrovisores laterales... ...Discúlpenme!... ...es que despu
és de los parrafos anteriores no hay manera de que le d
é emoción a esta mierda de an
écdota!!!!! ...Bueno... imag
ínense a Chuck Norris y a Charles Bronson...!! A que emocionan los muy jodidos!