Madrid
ebulle con efervescencia urbana: tráfico, cine, arte, bares, drogas,
parques, aves… El tiempo da para mucho y no da para nada, y aunque
la vida puede burbujear monótona y las hormigas son hormigas, como
en cualquier sitio, todo es nuevo aquí: un nuevo atasco; una nueva
película; un nuevo museo; una nueva noche por las calles y los
bares; un nuevo despertar con las aves en un parque. Todo aquello que
se pueda imaginar ocurre. Como en todas partes, las hormigas
madrileñas acarrean sus miguitas, los ciscos que se encuentran,
insectos desmembrados y demás cosas pequeñas, como todas las
hormigas. Porque al fin y al cabo, las hormigas de Madrid trabajan
sin cesar, como en todas partes. Las hay en los coches, en los cines,
los teatros, las tabernas, en los parques y en los barrios; y las
aves se las comen, como en todos lados. Sin embargo, nada se repite,
el tiempo da para mucho y no da para nada y todo es nuevo. Así, la
vida se aferra a Madrid con ansia de ser vivida y cada día
transcurre con avidez de trascender. Porque todo ocurre por primera
vez aquí, incluso lo inimaginable, y hasta el retozar de un viejo
sentimiento es nuevo en Madrid, como en todas partes.
Desvergüenzas literarias de un aficionado a la vida y la bebida.
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06 enero 2020
22 febrero 2018
Melodía para Gloria
Abril, 2017.
No sé qué
pretendo con esta carta, con este escrito, con esto. Ni siquiera sé
bien lo que esto es. Sólo sé que me siento ante mi piano de teclas
con letras, ante el único instrumento que sé tocar, al único al
que puedo arrancarle algo de música, para dedicarte lo que salga de
mí. Obviamente, querría componer una sinfonía triunfal, una vals
que girase en tu cabeza o un canon que erizara tu piel. No sé si
será posible… Me temo que hoy sólo voy a escribir una melodía
estridente, unas líneas de ritmos arrítmicos y poca coherencia.
¡¿Recuerdas?!
Érase una vez un troglodita ebrio y una ebria reidora. Hubo un baile
que se prolongó hasta las sábanas y oscureció el día, que se hizo
corto. Hoy pienso en ello. Hoy pienso en ayer y pienso en hoy, y nada
me hace dudar de que bailaría otra vez esos giros, esas piruetas o
esos meneos ordinarios hasta llegar a mañana. Mañana cada vez más
cerca y siempre alejándose.
A veces no sé qué
decir; no sé qué escribir. A veces la cago y a veces me cago en
todo. Pero es ahí donde me desnudo y te muestro mi esencia. Nadie me
ha visto tan desnudo como tú, y aún así quiero arrancarme la piel
a tiras, los ojos… todo lo que tape quien soy... y ser feo para que
me veas completo. No soy sólo palabras bonitas. Soy un bruto. Y tú…
tú ahora no te quieres… pero yo sólo te veo desnudarte y veo tu
esencia. Más. Y en tu desnudez no encuentro más que Gloria. ¡Nada
que me guste más!
¡¿Recuerdas?! El
tiempo se nos escurrió entre las manos, entre besos y fornicaciones.
Luego vino el espacio. Pero nosotros seguimos despojándonos sin
pudor. Y ahora el pudor nos quiere vestir. Pues cada mañana me
encontrará más desnudo ante tus pies, esos pies que forman parte de
este cuento y que ya no disimulo al lamer, porque en ellos encuentro
consuelo y paz.
La belleza de tu
cuerpo consigue erecciones de mi pene. La belleza de tu alma se clava
en mis entrañas y me hace correrme. Veo cómo te miran los demás,
cómo hablan de ti, cómo te quieren, y nada se me hace extraño. Es
natural que me sienta afortunado. Y tú… tú ahora no te quieres…
Has querido mucho y lo sigues haciendo, pero no has dejado nada para
ti. Pues he de verte resurgir, con alas de plumas nuevas y medias
lunas en la cara, con fuego en el porte y la mirada cristalina, el
sexo al descubierto y aullando a lunas llenas.
Perdóname por
desafinar. Lo siento por la falta de fluidez y las salidas de tono.
Hay veces que improvisar sale regular y tampoco soy un gran pianista.
Al menos he sido capaz de tocar una pieza para ti. No es la más
hermosa, ni lo soy yo, pero con ella, te digo que aún hoy, un año
después no me faltan motivos para que las "dinoposas" y los "marisaurios" pazcan en mi estómago. Tu belleza
trasciende lo físico. Tu nobleza nutre a los nobles. Tu ser enciende
las mentes. Tú eres la verdadera Gloria.
16 diciembre 2015
El Reloj Dorado
No son horas de pasear por el canal, pero paseamos.
Nos son horas de querernos, pero nos queremos.
Repasando las fotos en blanco y negro que sacó la luna, busco tu reloj dorado.
Analizo cada imagen con detenimiento, pero no lo encuentro.
Vuelvo al canal, vuelvo a aquella noche, a su luz de Cine Negro.
Veo insectos que vuelan sobre el agua, incluso oigo en el silencio el rumor de las hojas y la voz del río, pero por más que me esfuerzo, no encuentro tu reloj.
Me dices que me vas a llevar a un rincón secreto, hermoso, un pequeño jardín que se encuentra más allá...
Yo te sigo, imaginando ese hermoso rincón tuyo, pero a cada paso te detengo para flotar en tus ojos; estático en el tiempo, desnudo en tus pupilas.
“¡Que no venga el día a cambiarlo todo con su arrepentimiento!”, pienso.
“¡Que no haya más camino hacia el hogar que atravesar la noche por el canal!”.
Ahora sé que si te marchas la ciudad no cambiará de nombre.
Mirando las fotos que sacó la luna por fin comienzo a comprender:
No son horas de querernos, ni son horas de pasear por el canal.
Tan sólo estamos parados con el tiempo en tu reloj dorado; perdidos bajo la luna del canal entre las nieblas del recuerdo.
Se pasó el instante que nunca llegó.
Se perdió para siempre tu reloj; se quedó marcando la hora exacta que no ha de repetirse, en aquel lugar más allá, con sus agujas clavadas en la roca del pasado.
Nos son horas de querernos, pero nos queremos.
Repasando las fotos en blanco y negro que sacó la luna, busco tu reloj dorado.
Analizo cada imagen con detenimiento, pero no lo encuentro.
Vuelvo al canal, vuelvo a aquella noche, a su luz de Cine Negro.
Veo insectos que vuelan sobre el agua, incluso oigo en el silencio el rumor de las hojas y la voz del río, pero por más que me esfuerzo, no encuentro tu reloj.
Me dices que me vas a llevar a un rincón secreto, hermoso, un pequeño jardín que se encuentra más allá...
Yo te sigo, imaginando ese hermoso rincón tuyo, pero a cada paso te detengo para flotar en tus ojos; estático en el tiempo, desnudo en tus pupilas.
“¡Que no venga el día a cambiarlo todo con su arrepentimiento!”, pienso.
“¡Que no haya más camino hacia el hogar que atravesar la noche por el canal!”.
Ahora sé que si te marchas la ciudad no cambiará de nombre.
Mirando las fotos que sacó la luna por fin comienzo a comprender:
No son horas de querernos, ni son horas de pasear por el canal.
Tan sólo estamos parados con el tiempo en tu reloj dorado; perdidos bajo la luna del canal entre las nieblas del recuerdo.
Se pasó el instante que nunca llegó.
Se perdió para siempre tu reloj; se quedó marcando la hora exacta que no ha de repetirse, en aquel lugar más allá, con sus agujas clavadas en la roca del pasado.
14 febrero 2015
El Trance
Desaparezco
con cada segundo.
Los
árboles, los peces y el río.
Desaparecen.
De
la montaña baja el agua surcando la roca.
Desaparece
la roca.
Y
no hay nada en este mundo que permanezca.
Todo
desaparece, se desvanece por más que el sol nos amanezca.
De
mi pecho huye el lamento.
Desaparece.
De
mi vida me voy.
Desaparezco.
He
visto las plumas del águila tiradas en el fango ser pisoteadas por
el hombre.
El
hombre desaparece.
Las
notas de mi piano desafinado caen en el silencio al final de la
melodía.
Nada es perpetuo.
Nada es perpetuo.
El
amor muere, el amor se mata.
Desaparezco.
24 abril 2012
Del Mar una Perla
Me pongo contento cada vez que lloro si estoy triste,
Porque así sé que alguna vez sentí algo.
Cierro los ojos, y cuando los abro deseo haberme quedado ciego
Para no dejar mis sueños escapar por ninguna ventana que dé al exterior.
En mi cabeza persigo las lagrimas que ruedan por mi cara triste.
Tristes mis sueños líquidos de hombre amargo.
Salada es mi andadura en la orilla del destierro
Si cada vez que salgo a navegar mi barca se hunde en el mar ulterior.
Siempre me hizo feliz la perla del mar que un día me diste,
Traída del mar profundo al que imagino sin ella ultrajado.
Pero no por la humillación cruel del expolio que supone, sino por el esmero,
La sutileza del robo de un destello a un océano brillador.
Ahora aún me hace feliz esa perla en mi ojo triste,
Renovada en el mineral sacado de lo más profundo de mi ahogo desdichado,
Excavado en las entrañas de mis entrañas de marinero
Que siempre reprimen cada anhelo de asomarse al exterior.
Me pongo contento cada vez que lloro porque te fuiste,
Y no siento más que la satisfacción de un ser amado
Que piensa que todo lo perdido fue algo bueno
Que nunca volverá a abrir los ojos para mirar alrededor.
Mis ojos cerrados derramando mis entrañas viles
Me sosiegan con la calma del ahorcado.
Me niegas, niegas mis sueños, pero me niegas como Pedro
Y aunque no te arrepientas yo seré siempre tu redentor.
Mantendré mis ojos así, cerrados, hasta que me marchite.
No veré nada que no quiera ver y seré feliz sin ti a mi lado.
Lloraré la alegría de saberte lejos,
Aunque sea el mar quien finalmente me haya robado tu esplendor.
Porque así sé que alguna vez sentí algo.
Cierro los ojos, y cuando los abro deseo haberme quedado ciego
Para no dejar mis sueños escapar por ninguna ventana que dé al exterior.
En mi cabeza persigo las lagrimas que ruedan por mi cara triste.
Tristes mis sueños líquidos de hombre amargo.
Salada es mi andadura en la orilla del destierro
Si cada vez que salgo a navegar mi barca se hunde en el mar ulterior.
Siempre me hizo feliz la perla del mar que un día me diste,
Traída del mar profundo al que imagino sin ella ultrajado.
Pero no por la humillación cruel del expolio que supone, sino por el esmero,
La sutileza del robo de un destello a un océano brillador.
Ahora aún me hace feliz esa perla en mi ojo triste,
Renovada en el mineral sacado de lo más profundo de mi ahogo desdichado,
Excavado en las entrañas de mis entrañas de marinero
Que siempre reprimen cada anhelo de asomarse al exterior.
Me pongo contento cada vez que lloro porque te fuiste,
Y no siento más que la satisfacción de un ser amado
Que piensa que todo lo perdido fue algo bueno
Que nunca volverá a abrir los ojos para mirar alrededor.
Mis ojos cerrados derramando mis entrañas viles
Me sosiegan con la calma del ahorcado.
Me niegas, niegas mis sueños, pero me niegas como Pedro
Y aunque no te arrepientas yo seré siempre tu redentor.
Mantendré mis ojos así, cerrados, hasta que me marchite.
No veré nada que no quiera ver y seré feliz sin ti a mi lado.
Lloraré la alegría de saberte lejos,
04 marzo 2012
Para el Amor (Iván...)
Me muero de muerte herido. Me desangro en un charco que duele como la sequía. Esta noche entre pajas de establo la paso como otra cualquiera. Y otra noche pasa y otra noche me seco. Me muero de muerte herido y la muerte bebo. La muerte que viene, la misma muerte que espero y la muerte que deseo. A tu lado. Y cuando no haya muerto moriré por ti. Y cuando muera resucitaré por ti. Y si tú has muerto visitaré tu esqueleto seco de huesos. Y al mirar tu calavera siempre te veré sonriente. Porque tu sonrisa es lo único que me calma este dolor de muerte. Con tus dientes me sonríes esta ancha herida. Me desangro de alegría. Te veo y te miro, te miro y te veo. Cuando muera, entierrenme muy hondo. Cerca del centro de la tierra o en Australia, pero en un agujero profundo. Que no pueda salir. Que me halle siempre aquí tras la muerte que tú me has dado. Celestial entierro. Muerte digna de mí. Tú. Y te beberé, seco, áspero y muerto. Y al beberte gritaré tu nombre que nadie sabe. Y al gritarlo lo escucharé como la sorda que nunca se escuhó hablar. Y al oirme volveré a morirme en tu nombre. Y junto a tu esqueleto, mis gusanos desearán ser los tuyos. Porque yo te amo muerto. Gracias a la vida que me ha dado tanto! Un lunar me ha dado. El tacto que te toca. La piel seca pero viva. Y la muerte dulce embotellada en un frasco. El sabor de un pescado al horno que huele porque tú existes. El pescado que ha muerto para que yo también pueda morir a tu lado. Y si te canto, no me hagas caso. No me escuches cuando grito. Déjame morir de muerte herido. Mátame si es preciso. Porque te quiero más allá del oceano. Porque flotando en tierra firme te desconozco y te adoro. Porque tiemblan mis manos al escribirte. Porque Los Secretos me intoxican. Déjame morir así. Quiero sangrar tras el cristal de una ventana rota por la que escape volando a buscarte en mi sueño. Y goteando iré a decirte que te quiero. Y embriagado te diré que ha sido un accidente. Que me he cortado al afeitarme. Que sólo me muero por ti ante el espejo. Y cuando me mire las uñas veré mis dedos. Y al verlos veré mi esqueleto. Y ya nunca veré nada más. La muerte me cegará. Y te cegará a ti también. Pero la muerte será sorda. Y yo seré el mudo. El teclado de mi ordenador es mi piano. La música que compongo es para ti. Y la muerte que muero es la tuya. Sólo quiero que sepas que seré el gusano que te coma las entrañas en tu casa bajo tierra. Sólo quiero que sepas que las moscas son mi amor. No las mires mal. Las moscas son mi amor. Y si te quiero es porque tú naciste. Y si te quiero es porque tú viniste. Y si te quiero es mi problema. Aún, cuando las campanas suenan recuerdo tu aliento. No te confundas si susurro tu nombre muerto. A veces me equivoco. Sólo dos letras necesito para confundirme y gritar tu nombre. Y los puntos suspensivos se me hacen tan cortos... Y te digo, y te nombro, y te vuelvo a nombrar. Deben ser tus ojos oblicuos. Tú párpado. Yo también sería párpado para proteger esos ojos. Porque tu muerte es mi muerte. Por eso vivo. Para que tú no mueras. Para que si te mueres, poder comerme tu carne que nunca tuve. Para que si te mueres, morirme de amor contigo. Para que si te mueres ser mosca. Mosca enamorada. Zumbar tu nombre en canciones en inglés. Zumbar tu nombre muerto de muerta y morirme en un zumbido. Verte sonreir. No te rías, por favor. No me ametralles con tu risa. Se hace oscuro y mi piano desafina. Sólo quiero morir tranquilo... sin haberte amado, ni muerto ni vivo.
14 diciembre 2011
Noche de Fiesta
30 octubre 2011
El Carpintero
Hoy te he descubierto, Maestro;
He sentido el eucalipto de tu caramelo.
Hoy he mirado en el espejo
Y he visto la mecedora y su balanceo.
Miré y vi tus pensamientos;
Vi el sabor de tu cortado y vi tu sombrero;
Vi lo triste, lo malo, lo bueno y lo serio;
Pude oír tus pasos y entender tu silencio;
Sentí mil veces el martillo contra tus dedos
Y oí de los clavos el tintineo.
Maestro, vi talento y clavos que se torcieron,
Porque hasta los más grandes tienen “peros”…
Hoy me he mirado en el espejo.
Hoy he visto mi reflejo.
Hoy te he visto, Carpintero.
He sentido el eucalipto de tu caramelo.
Hoy he mirado en el espejo
Y he visto la mecedora y su balanceo.
Miré y vi tus pensamientos;
Vi el sabor de tu cortado y vi tu sombrero;
Vi lo triste, lo malo, lo bueno y lo serio;
Pude oír tus pasos y entender tu silencio;
Sentí mil veces el martillo contra tus dedos
Y oí de los clavos el tintineo.
Maestro, vi talento y clavos que se torcieron,
Porque hasta los más grandes tienen “peros”…
Hoy me he mirado en el espejo.
Hoy he visto mi reflejo.
Hoy te he visto, Carpintero.
26 septiembre 2011
Fruto Prohibido
11 agosto 2011
Mensaje
Soy el grifo que gotea,
Soy el corazón de la manzana que se oxida sobre la mesa.
Soy el cigarro encendido que alguien olvidó en el cenicero,
Soy la flor mustia en el florero.
Soy la hormiga colectora,
Soy el ángulo de las agujas que marcan la hora.
Soy el libro abierto de par en par,
Soy las fotos tomadas al azar.
Soy el disco que termina,
Soy el guiso a fuego lento en la cocina.
Soy la sombra que se alarga sobre el muro,
Soy la siesta que traslada hacia el futuro.
Soy la luna que se asoma a la ventana,
Soy la ducha necesaria.
Soy la habitación oscura,
Soy la esperanza que perdura.
Soy el pez en la pecera,
Soy un mensaje que no llega.
Soy el corazón de la manzana que se oxida sobre la mesa.
Soy el cigarro encendido que alguien olvidó en el cenicero,
Soy la flor mustia en el florero.
Soy la hormiga colectora,
Soy el ángulo de las agujas que marcan la hora.
Soy el libro abierto de par en par,
Soy las fotos tomadas al azar.
Soy el disco que termina,
Soy el guiso a fuego lento en la cocina.
Soy la sombra que se alarga sobre el muro,
Soy la siesta que traslada hacia el futuro.
Soy la luna que se asoma a la ventana,
Soy la ducha necesaria.
Soy la habitación oscura,
Soy la esperanza que perdura.
Soy el pez en la pecera,
Soy un mensaje que no llega.
15 mayo 2011
La Vuelta al Mundo
30 - 8 - 2005
Tuve que entrar por la ventana
Porque la puerta estaba cerrada.
Ahora que quiero salir
La ventana queda muy alta
Y la puerta sigue bloqueada.
Aunque no pueda ver la calle,
Puedo oír los coches afuera.
Tarde o temprano derribaré la puerta,
Atravesaré la pared para salir
O treparé hasta la ventana
Para volver al mundo que me perdió
Por querer entrar a una casa en llamas.
Tuve que entrar por la ventana
Porque la puerta estaba cerrada.
Ahora que quiero salir
La ventana queda muy alta
Y la puerta sigue bloqueada.
Aunque no pueda ver la calle,
Puedo oír los coches afuera.
Tarde o temprano derribaré la puerta,
Atravesaré la pared para salir
O treparé hasta la ventana
Para volver al mundo que me perdió
Por querer entrar a una casa en llamas.
04 mayo 2011
La Absenta
07 abril 2011
Sencillo
6 - 11 - 2008
Quisiera decirlo de un modo sencillo.
Hablar de tus ojos sin hablar de un milagro,
Decir que tu mirada no es para tanto,
Que sólo yo veo su brillo por mirarte como te miro.
Quisiera decirlo de un modo conciso.
Obviar en tu rostro la luz del verano,
Callarme dieciseis halagos,
Quisiera no escribir lo que escribo.
Quisiera decirlo de un modo preciso.
Olvidar la belleza que guía mi mano,
Dejar al silencio hacer su trabajo,
Que mi verso fuese prosa sin rima.
Quisiera quererte de un modo sencillo.
Sin que me duela no tenerte a mi lado,
Poder decir que no es para tanto...
Esta vez casi lo consigo.
Quisiera decirlo de un modo sencillo.
Hablar de tus ojos sin hablar de un milagro,
Decir que tu mirada no es para tanto,
Que sólo yo veo su brillo por mirarte como te miro.
Quisiera decirlo de un modo conciso.
Obviar en tu rostro la luz del verano,
Callarme dieciseis halagos,
Quisiera no escribir lo que escribo.
Quisiera decirlo de un modo preciso.
Olvidar la belleza que guía mi mano,
Dejar al silencio hacer su trabajo,
Que mi verso fuese prosa sin rima.
Quisiera quererte de un modo sencillo.
Sin que me duela no tenerte a mi lado,
Poder decir que no es para tanto...
Esta vez casi lo consigo.
01 abril 2011
Amor de una semana
30 - 10 - 2005
Siete noches de desvelo
Te acarició mi mirada,
Besé tu boca callada
Y te conté los cabellos.
Quise adentrarme en tus sueños
Hablando con tu almohada,
Que contestándome nada
Oscurecía el silencio.
Silencio del desaliento
Por encontrarte en mi cama
Sabiéndote enamorada
De otros labios y otros besos.
Siete noches de desvelo
Memorizando tu cara,
Tus lunares, tus pestañas;
En cada instante el reflejo
De la luz sobre tu cuerpo,
Que con las horas variaba
Adaptándose a la calma
De todos tus movimientos.
El vaivén de tu pecho
Y tus posturas de hada
Traían a la ventana
Al sol curioso y perplejo,
Que con mis ojos abiertos
También te contemplaba
Cuando el día llegaba
Y me hallaba despierto;
Soñándote de nuevo
Entregándome las alas
Que nunca me entregaras,
Ni siquiera en pensamientos.
Siete noches de desvelo
Te acarició mi mirada,
Besé tu boca callada
Y te conté los cabellos.
Quise adentrarme en tus sueños
Hablando con tu almohada,
Que contestándome nada
Oscurecía el silencio.
Silencio del desaliento
Por encontrarte en mi cama
Sabiéndote enamorada
De otros labios y otros besos.
Siete noches de desvelo
Memorizando tu cara,
Tus lunares, tus pestañas;
En cada instante el reflejo
De la luz sobre tu cuerpo,
Que con las horas variaba
Adaptándose a la calma
De todos tus movimientos.
El vaivén de tu pecho
Y tus posturas de hada
Traían a la ventana
Al sol curioso y perplejo,
Que con mis ojos abiertos
También te contemplaba
Cuando el día llegaba
Y me hallaba despierto;
Soñándote de nuevo
Entregándome las alas
Que nunca me entregaras,
Ni siquiera en pensamientos.
20 marzo 2011
Agridulce
11 - 3 - 2007
Ni dignidad ni orgullo me queda,
Sólo vana esperanza a estas horas.
Que me desangro gota a gota,
Y me deleito en el charco que me refleja.
¿La Vampiresa quiere mi sangre?
Yo refunfuño pero me corto las venas,
Que si ella lo pide no importa mi pena,
Solamente importa saciar su hambre.
Tanto como la estoy sufriendo,
Estoy gozando esta agonía,
Porque si ella me quita la vida,
Yo encontraré placer en mi tormento.
Sé que es una perra traidora,
Y que apuñala por la espalda,
Pero yo sólo puedo perdonarla,
Porque... digamos que me importa.
Ni dignidad ni orgullo me queda,
Sólo vana esperanza a estas horas.
Que me desangro gota a gota,
Y me deleito en el charco que me refleja.
¿La Vampiresa quiere mi sangre?
Yo refunfuño pero me corto las venas,
Que si ella lo pide no importa mi pena,
Solamente importa saciar su hambre.
Tanto como la estoy sufriendo,
Estoy gozando esta agonía,
Porque si ella me quita la vida,
Yo encontraré placer en mi tormento.
Sé que es una perra traidora,
Y que apuñala por la espalda,
Pero yo sólo puedo perdonarla,
Porque... digamos que me importa.
07 marzo 2011
Una Mierda de Poema
17 - 2 - 2006
No se me ocurre más que mierda.
Estupideces sin sentido
Que van llenando el folio
De tachones inconformes.
¡ Qué bonito te ha quedado!
Otra mierda para tachar,
Que ya se sabe lo que dicen:
“Al final, todo es empezar”.
¿ Te has enfadado con el mundo
Y quieres que todos lo sepan?
Escribe una buena mierda.
Como ésta o peor.
Pero siempre recuerda
Que primero has de concentrarte.
¡ Que crear mierda no es fácil!
¡ Que la mierda más grande es la mejor!
Una vez preparado
Dale al bolígrafo sin pudor,
Escribe la mayor mamarrachada.
Si rima bien y si no pues no.
Lo importante es tener cojones,
O suficiente cara dura
Para ahorrarte la tinta
Que en tacharla debías haber gastado.
“ El amor es muy bonito.”
“ Te quiero mucho mami.”
“ Lo abstracto es profundo”
¡ Y a mí se me ocurrió esta mierda
que no puedo emborronar!
Porque, recuerda también,
Que como quede, quedó.
No se me ocurre más que mierda.
Estupideces sin sentido
Que van llenando el folio
De tachones inconformes.
¡ Qué bonito te ha quedado!
Otra mierda para tachar,
Que ya se sabe lo que dicen:
“Al final, todo es empezar”.
¿ Te has enfadado con el mundo
Y quieres que todos lo sepan?
Escribe una buena mierda.
Como ésta o peor.
Pero siempre recuerda
Que primero has de concentrarte.
¡ Que crear mierda no es fácil!
¡ Que la mierda más grande es la mejor!
Una vez preparado
Dale al bolígrafo sin pudor,
Escribe la mayor mamarrachada.
Si rima bien y si no pues no.
Lo importante es tener cojones,
O suficiente cara dura
Para ahorrarte la tinta
Que en tacharla debías haber gastado.
“ El amor es muy bonito.”
“ Te quiero mucho mami.”
“ Lo abstracto es profundo”
¡ Y a mí se me ocurrió esta mierda
que no puedo emborronar!
Porque, recuerda también,
Que como quede, quedó.
03 marzo 2011
Otro Truco de Magia
3 - 2 - 2007
Me sacaron de una chistera,
A principios de una primavera.
Y vi reflejos de luces en esferas.
Me dieron alas de pluma y cera,
Para que con ellas escogiera,
Volar alto o caminar por las aceras.
Me vistieron con trajes de seda,
Y me enseñaron lo que pesa una piedra.
Me mostraron lo curioso de las puertas,
Que unas se abren y otras se cierran,
Que estás adentro o estás afuera.
Me sacaron de una chistera,
Cuando yo ni siquiera era,
Y me otorgaron una vida entera.
Me sacaron de una chistera,
A principios de una primavera.
Y vi reflejos de luces en esferas.
Me dieron alas de pluma y cera,
Para que con ellas escogiera,
Volar alto o caminar por las aceras.
Me vistieron con trajes de seda,
Y me enseñaron lo que pesa una piedra.
Me mostraron lo curioso de las puertas,
Que unas se abren y otras se cierran,
Que estás adentro o estás afuera.
Me sacaron de una chistera,
Cuando yo ni siquiera era,
Y me otorgaron una vida entera.
02 marzo 2011
Un Truco de Magia
3 - 2 - 2007
Me sacaron de una chistera,
Cuando yo no estaba ni era.
Conocí al aire y a la luz,
Que bailaban su danza azul.
Así me regalaron una primavera,
Que se prolongaba imperecedera.
Y llegó el verano,
Una y otra vez, año tras año.
Porque ellos tejían de cualquier tela,
Las flores, los soles y la belleza.
No eran magos, sino dos
Que conocían el secreto de la creación.
Y sin que yo existiera,
Me sacaron de una chistera.
Me sacaron de una chistera,
Cuando yo no estaba ni era.
Conocí al aire y a la luz,
Que bailaban su danza azul.
Así me regalaron una primavera,
Que se prolongaba imperecedera.
Y llegó el verano,
Una y otra vez, año tras año.
Porque ellos tejían de cualquier tela,
Las flores, los soles y la belleza.
No eran magos, sino dos
Que conocían el secreto de la creación.
Y sin que yo existiera,
Me sacaron de una chistera.
24 febrero 2011
El Bosquimano
20 - 11 - 2002
Hace diez minutos que
Eché a andar desde tu casa.
Tal vez un día o varios…
Sólo sé que ha sido
Tiempo suficiente
Para llegar al polo andando.
Aquí todo es diferente:
Aquí soy un bosquimano
Perdido en taparrabos,
Caminando sin más gente,
Con mis flechas y mi arco,
Tan negro y solitario
En un lugar tan blanco.
Ya imaginarás como es esto,
Pero deja que te cuente
Lo del frío y crudo invierno.
Porque aquí siempre es invierno
Y el frío te corroe,
Se hospeda en tu cuerpo
Y tal vez yo no lo soporte.
Tal vez muera aquí yo solo,
Y ni siquiera sé en que polo:
Si en el sur o en el norte.
Hace diez minutos que
Eché a andar desde tu casa.
Tal vez un día o varios…
Sólo sé que ha sido
Tiempo suficiente
Para llegar al polo andando.
Aquí todo es diferente:
Aquí soy un bosquimano
Perdido en taparrabos,
Caminando sin más gente,
Con mis flechas y mi arco,
Tan negro y solitario
En un lugar tan blanco.
Ya imaginarás como es esto,
Pero deja que te cuente
Lo del frío y crudo invierno.
Porque aquí siempre es invierno
Y el frío te corroe,
Se hospeda en tu cuerpo
Y tal vez yo no lo soporte.
Tal vez muera aquí yo solo,
Y ni siquiera sé en que polo:
Si en el sur o en el norte.
16 febrero 2011
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